Hay bandas que junto con su música se llaman leyenda por que precisamente perduran con el tiempo, la gente las recuerda,se traspasan de generación en generación, a veces sin querer.Aquella música trae momentos en que se envuelven la emoción, la magia, saber que puedes tocar el cielo y sentir que el tiempo se detiene.
Lo vivido el pasado miércoles 11 de Mayo en la comuna de Ñuñoa , en Santiago durante el Concierto de Paul McCartney, es de aquellos instantes en que tu alma flota , el espíritu se alimenta y sientes que todo se conecta. Y nunca pensaste que compartirías ese fragmento en el espacio con 49 mil personas a las que las unen esa misma razón.
Si encuentras que mi comentario es un poco fanático, créeme que si. Lo fuí. Y después de esa noche no me lo sigo cuestionando. Lo Soy.
Lo mío va por otra parte , si crees que tengo absolutamente todos los discos,todos los dvds, todo el merchandising en general de The Beatles o Paul McCartney estás equivocado. Lo mío va por otro lado, definitivamente más sentimental que material. No tengo ningún CD de The Beatles pero sí tengo recuerdos de mi hermano mayor trayendo casettes a la casa de ellos, no tengo ninguna carta de amor en la que alguien me dedicara una canción pero si tengo en mi memoria tarareasar cuando niña una y otra vez “Hey Jude” mientras me quedaba dormida ( había visto Poltergeist y no había manera de consiliar el sueño), no tengo ningún dvd de la historia de Paul con The Wings pero si recuerdo haber tenido 14 años y vacilar en mi pieza un especial de la Radio Gabriela por la primera venida del Macca el 93.
Y aquellos pensamientos que tenía en alguna parte de mi mente y mi corazón salieron a flote , se convirtieron en un humo invisible y se fusionaron rumbo a la cordillera con todos los demás recuerdos que salían de cada ser que estaba a mi alrededor.
The Beatles y sobre todo Paul ( el favorito en mi casa no sé si por coincidencia o enseñanza) son sinónimos de familia. Nadie los elige , están ahí por que te criaron, te dieron lecciones, te vuelves sus amigos si te lo propones, te acompañaron como si tu vida pasara en una película como la banda sonora de fondo. Al correr del tiempo siguen apareciendo, a través de compañeros de colegio, amistades, viajes, prensa,caminando por la calle, andando en metro, carreteando en la playa, etc. Simplemente aparecen y te das cuenta que al igual que en un estadio repleto de gente , sabes que en el mundo hay más familias, hijos, hermanos, padres , esposos, abuelos, nietos sintiendo esta misma descripción.
Y el momento más feliz fue cuando gracias al solo de Paul en BlackBird comprendí que el paraíso está en la tierra y no fue precisamente mirándolo a él en el escenario. Fue contemplando la galería donde se encontraba la persona que tiene estos mismos sentimientos que les he confidenciado. No quedamos juntos por que él odia los recitales ,pero me di cuenta que el Macca mueve hasta este tipo de personas que les cargan las masas. Esta persona finalmente decidió ir y no encontró la misma ubicación que yo. Esa persona entre medio de la galería que levantaba los brazos, uniéndose en una sola voz, alzando encendedores y celulares , esa persona que tiene los mismos recuerdos que les he compartido y a quien miraba desde la cancha era a mi querido y definitivamente el más macarniano de los dos, mi hermano Rodrigo.
http://www.youtube.com/user/rilz81
Mirlo que cantas en el silencio de la noche,
despliega esas alas y aprende a volar.
Toda la vida
has esperado este momento para alzar el vuelo.
Mirlo que cantas en el silencio de la noche,
abre esos ojos hundidos y aprende a ver.
Toda la vida
has esperado ese momento para ser libre.
Vuela, mirlo, vuela,
en la luz de una noche oscura y negra.
Vuela, mirlo, vuela,
en la luz de una noche oscura y negra.
Mirlo que cantas en el silencio de la noche,
despliega esas alas rotas y aprende a volar.
Toda la vida
has esperado este momento para alzar el vuelo.





