Este comentario fue escrito con esta canción de fondo y le sugiero poner play antes de seguir leyendo.
Llevo varios días con toda la intención – y completa disposición por lo demás – de escribir una recomendación de música. Me he dado demasiadas vueltas buscando y pensando en qué podría decirle a usted que escuche, que no haya escuchado antes o que sea apto para vuestros (ingrese aquí su adjetivo calificativo positivo favorito y siéntase halagado) oídos. Después recordé – gracias a Chika y un par de cervezas en un antro de mala muerte – que sus oídos no me importan tanto. No me malentienda, lo único que quiero es que sus oídos funcionen a las mil maravillas para poder compartir con usted, pero lo importante aquí no es si le gusta o no, si me deja una chuchada o una felicitación, lo importante es una reacción – cualquiera – y la experiencia de haber compartido algo que bien pudo usted conocer desde hace tiempo o puede abrirle un mundo de posibilidades.
Recuerde un día lluvioso de su juventud, la nostalgia de un domingo por la tarde y el olor a asfalto mojado. Recuerde su primer amor, su primer beso. Recuerde la primera vez que le rompieron el corazón y la primera vez que usted rompió uno. Recuerde cuando vio a aquella persona que caminaba en la calle, cruzaron miradas y así como entró en su vida en cosa de segundos y sin ninguna intención, ahora se aleja. Recuerde su última sonrisa tímida, esa que va acompañada con una mirada a los ojos de la persona sentada frente a usted y que luego desciende para tratar de disimular la sonrisa. Imagínese, ahora, el momento en el que volverá a ver a aquella persona que le quita el sueño, piense en su hija o hijo, su pareja o la persona con la que quisiera pasar el resto de su vida – y si no la conoce, invente como podría conocerla y como sería ella.
Si me hizo caso, le cuento que en este momento usted está escuchando a una banda inglesa de post rock, llamada Yndi Halda. El nombre está en idioma vikingo y significa algo así como “disfruta el éxtasis eterno”, nombre de su disco oficial (“Enjoy Eternal Bliss” 2007). ¿Por qué tanto “recuerde” e “imagine”? Porque considero que Yndi Halda tiene una particular capacidad de provocar cierta mezcla de melancolía y esperanza, y mi intención era la de guiarlo por el proceso, que pudiera sentir algo similar a lo que siento yo cuando me pongo los audífonos. La banda – formada por James Vella, Jack Lambert, Daniel Neal, Brendan Grieve y Oliver Newton – tiene un dejo a Sigur Rós, aunque mantienen cierta distancia.
Les dejo un playlist del disco (vía mixpod). Son 4 canciones y la más corta dura casi 12 minutos, por lo que sugiero escuchar con tiempo y disfrutar de la experiencia. Dejo también una pregunta: ¿Qué sintió/recordó/imaginó mientras escuchaba a esta banda?






